¿Cómo puede China maximizar el almacenamiento de carbono en sus bosques sin expandir masivamente sus superficies arboladas?

¿Cómo puede China maximizar el almacenamiento de carbono en sus bosques sin expandir masivamente sus superficies arboladas?

¿Cómo puede China maximizar el almacenamiento de carbono en sus bosques sin expandir masivamente sus superficies arboladas?

China busca reforzar el papel de sus bosques en la lucha contra el cambio climático aumentando su capacidad para absorber dióxido de carbono. Un estudio reciente revela que las subvenciones para el almacenamiento de carbono en los bosques existen como la herramienta más efectiva y realista para lograrlo. Contrariamente a las ideas preconcebidas, no es necesario aumentar considerablemente las superficies forestales para obtener resultados significativos. La mayor parte de las ganancias provendría de una mejor gestión de los bosques existentes, alargando los ciclos de tala y aumentando la densidad de los árboles.

Los investigadores compararon tres enfoques: un impuesto único sobre las emisiones de carbono relacionadas con la explotación forestal, una subvención única para el carbono almacenado y un sistema mixto que combina ambos. Los resultados muestran que el sistema mixto ofrece los mejores resultados en términos de almacenamiento adicional de carbono, pero su ventaja con respecto a una política de subvención única sigue siendo modesta, entre el 1 y el 9 %. Al tener en cuenta los costos administrativos y las dificultades relacionadas con la implementación de un impuesto, la subvención única aparece como la solución más pragmática y económica.

Otra enseñanza importante es que la eficacia de las políticas depende en gran medida del precio del carbono. Un precio demasiado alto, entre 200 y 300 yuanes por tonelada de CO₂, resulta menos efectivo que un precio más bajo, fijado en 100 yuanes por tonelada. A este nivel, los costos están controlados y las ganancias en almacenamiento de carbono son casi tan altas como con precios más elevados. Esto se explica porque los incentivos para modificar las prácticas de gestión forestal son más fuertes en ciertos umbrales que en otros.

El estudio también destaca un riesgo inesperado: un impuesto único sobre el carbono podría reducir la superficie forestal. Al gravar las emisiones relacionadas con la tala de árboles, esta medida disminuye la rentabilidad de los bosques e incita a convertir tierras arboladas en otros usos, lo que anularía los beneficios climáticos esperados. En cambio, una subvención alienta a los propietarios a conservar y gestionar mejor sus bosques, sin requerir pesadas inversiones administrativas.

Finalmente, la mejora del almacenamiento de carbono en China pasará sobre todo por la intensificación de la gestión de los bosques actuales en lugar de por la expansión de las superficies arboladas. Las restricciones de suelo y las políticas de protección de las tierras agrícolas limitan las posibilidades de una forestación masiva. Al prolongar las rotaciones y aumentar la densidad de los bosques, los bosques chinos podrían almacenar mucho más carbono, incluso sin expandirse. Estas conclusiones ofrecen pistas concretas para orientar las políticas públicas hacia soluciones tanto efectivas como realizables.


Crédits des sources

Source principale

DOI : https://doi.org/10.1007/s10342-026-01891-9

Titre : Carbon tax/subsidy and the potential for forest carbon sinks in China

Revue : European Journal of Forest Research

Éditeur : Springer Science and Business Media LLC

Auteurs : Han Zhang; G. Cornelis van Kooten; Chao Yue; Hongqiang Yang; Peter Smith

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