¿Por qué las mujeres de Nepal aún mueren al dar a luz

¿Por qué las mujeres de Nepal aún mueren al dar a luz

En Nepal, la mayoría de las muertes maternas podrían evitarse. Sin embargo, cada año, mujeres pierden la vida durante el embarazo, el parto o en las semanas siguientes. Un análisis reciente de los datos nacionales revela que estas tragedias afectan principalmente a las más vulnerables: aquellas que viven en la pobreza, lejos de las ciudades o en ciertas regiones como la provincia de Lumbini y la llanura del Terai. Entre las mujeres de 15 a 49 años, casi cuatro muertes de cada cien están relacionadas con la maternidad. Tres cuartas partes ocurren en las seis semanas posteriores al parto, un período en el que las complicaciones como las hemorragias o las enfermedades no transmisibles son frecuentes.

Las desigualdades sociales y geográficas desempeñan un papel mayor. Casi la mitad de las mujeres fallecidas vivían en hogares pobres. Las zonas periurbanas y rurales también concentran más riesgos, debido a la lejanía de los servicios de salud y a las dificultades de acceso a los hospitales. Las mujeres de castas y etnias marginadas, como las Janajatis, están particularmente expuestas. Las enfermedades crónicas, a menudo relacionadas con la obesidad o la diabetes, agravan estos peligros y aumentan los riesgos de complicaciones durante el embarazo y después del parto.

Lumbini, aunque cuenta con infraestructuras sanitarias, presenta una de las tasas de mortalidad materna más altas del país. Los retrasos en la atención, la falta de medios de transporte rápidos y las creencias tradicionales explican en parte esta situación. Los helicópteros militares a veces se utilizan para evacuar a las mujeres de zonas remotas, pero estas soluciones siguen siendo insuficientes frente a la magnitud de las necesidades.

Los especialistas subrayan la importancia de un seguimiento médico reforzado antes, durante y después del nacimiento. Consultas prenatales regulares, la presencia de comadronas cualificadas y sistemas de emergencia eficaces podrían salvar numerosas vidas. Iniciativas originales, como el uso de canciones para sensibilizar a poblaciones poco educadas, muestran resultados alentadores. Sin embargo, los avances siguen siendo lentos.

Las causas indirectas, como las enfermedades infecciosas o las carencias nutricionales, representan un tercio de las muertes maternas. La malaria y la tuberculosis, aún presentes en Nepal, debilitan a las mujeres embarazadas. Los abortos de riesgo, aunque menos declarados, también contribuyen a este balance. A pesar de la legalización del aborto, la vergüenza y la falta de información persisten, especialmente entre las jóvenes no casadas.

Las soluciones existen: mejorar la calidad de la atención en los centros de salud, formar a más personal médico y facilitar el acceso a los servicios para las más desfavorecidas. Sin acciones específicas, los objetivos de reducción de la mortalidad materna para 2030 seguirán fuera de alcance. El desafío es tanto médico como social. Requiere una mejor distribución de los recursos y una lucha activa contra las discriminaciones que aún privan a demasiadas mujeres de cuidados vitales.


Crédits des sources

Source principale

DOI : https://doi.org/10.1007/s10900-026-01562-1

Titre : Maternal Mortality in Nepal: Identifying High-Risk Groups Through Census Data

Revue : Journal of Community Health

Éditeur : Springer Science and Business Media LLC

Auteurs : Monna Kurvinen; Sharad Sharma; Keshab Deuba

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