Las olas de calor agravan la contaminación por ozono en la India y amenazan la salud pública

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Las olas de calor agravan la contaminación por ozono en la India y amenazan la salud pública

En la India, las olas de calor intensas desencadenan un aumento peligroso de la contaminación por ozono en superficie, un gas tóxico formado por reacciones químicas entre los contaminantes atmosféricos y la radiación solar. Durante estos episodios, las concentraciones de ozono alcanzan picos de 85 a 110 microgramos por metro cúbico en el norte del país, superando ampliamente los umbrales recomendados para la salud. Estos valores suelen disminuir después de tres o cuatro días, pero los efectos en la población persisten durante más tiempo.

Los datos recopilados entre 2004 y 2024 revelan un aumento regular del ozono en varias regiones, especialmente en el oeste del Himalaya, el noroeste, la costa oeste y el centro-norte. En estas zonas, el incremento anual varía entre 0,07 y 0,98 microgramos por metro cúbico. Las olas de calor, cada vez más frecuentes e intensas, coinciden con superaciones sistemáticas de los límites establecidos por las normas sanitarias, con frecuencias del 39 al 115 % según los años y las regiones.

El ozono en superficie es un contaminante secundario, producido por la interacción entre los óxidos de nitrógeno, los compuestos orgánicos volátiles, el monóxido de carbono y la luz solar. Su acumulación se ve favorecida por condiciones meteorológicas estables, como los anticiclones persistentes que bloquean los vientos y reducen la dispersión de los contaminantes. En la India, estos episodios ocurren principalmente entre marzo y junio, antes de la llegada del monzón, período en el que la insolación es máxima y las precipitaciones, escasas.

Las consecuencias para la salud son graves. En 2024, cerca de 26 500 muertes adicionales relacionadas con enfermedades respiratorias crónicas y cardiovasculares fueron atribuidas a la exposición combinada al calor y al ozono durante las olas de calor. Estas enfermedades, como la enfermedad pulmonar obstructiva crónica y las enfermedades coronarias, se agravan por el efecto conjunto del calor extremo y la contaminación. El calor acelera, de hecho, la formación de ozono, mientras que este gas irrita las vías respiratorias y aumenta el estrés oxidativo en el cuerpo.

Las regiones más afectadas incluyen Rajastán, Gujarat, Punyab, Haryana, Madhya Pradesh, Uttar Pradesh y Delhi, donde las temperaturas pueden superar los 45 grados. En el oeste del Himalaya, el aumento de las temperaturas y la disminución de la cobertura de nieve modifican los intercambios de energía entre el suelo y la atmósfera, amplificando aún más las concentraciones de ozono. Las zonas costeras, como las de Gujarat y Maharashtra, también sufren picos, aunque menos marcados, debido a la influencia moderadora del mar.

Los científicos señalan que estos fenómenos están llamados a intensificarse con el calentamiento global. Las proyecciones indican un aumento en la frecuencia, la intensidad y la duración de las olas de calor, especialmente en las regiones ya vulnerables. Las interacciones entre las condiciones meteorológicas, las emisiones de contaminantes y el cambio climático crean un círculo vicioso en el que cada elemento agrava los demás.

La formación de ozono también depende de la disponibilidad de sus precursores, como los óxidos de nitrógeno y los compuestos orgánicos volátiles, emitidos por vehículos, industrias, centrales eléctricas y quemas de biomasa. En el noroeste de la India, por ejemplo, los incendios agrícolas y las emisiones industriales desempeñan un papel importante en el aumento de los niveles de ozono durante las olas de calor. Los vientos transportan luego estos contaminantes a largas distancias, afectando zonas alejadas de las fuentes de emisión.

Las poblaciones más expuestas viven en las grandes llanuras del Ganges, donde la densidad demográfica es alta y las fuentes de contaminación, numerosas. Las personas mayores, los niños y quienes ya padecen problemas respiratorios o cardíacos son especialmente vulnerables. Los estudios muestran que cada aumento de 10 microgramos por metro cúbico de ozono durante una ola de calor incrementa significativamente el riesgo de muerte prematura.

Los mecanismos en juego son complejos. El calor extremo favorece las reacciones fotoquímicas que producen el ozono, mientras que el estancamiento del aire impide su dispersión. En las regiones montañosas, como el Himalaya, la topografía acentúa la radiación solar y limita la ventilación, lo que atrapa los contaminantes cerca del suelo. En cambio, en las zonas costeras, la alta humedad y las brisas marinas a veces pueden reducir la formación de ozono, pero no lo suficiente como para compensar el impacto de las olas de calor.

Los investigadores insisten en la necesidad de actuar rápidamente para limitar estos riesgos. Las políticas de lucha contra la contaminación del aire y las estrategias de adaptación al cambio climático deben integrarse. Sin medidas contundentes, la combinación de calor y ozono podría convertirse en un desafío sanitario mayor en las próximas décadas, especialmente en un país como la India, donde el crecimiento urbano e industrial se acelera.

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DOI : https://doi.org/10.1038/s44407-026-00082-5

Titre : Heatwaves trigger severe surface ozone pollution in India: regional hotspots, trends and health effects

Revue : npj Clean Air

Éditeur : Springer Science and Business Media LLC

Auteurs : Parambat Sangeetha; Jayanarayanan Kuttippurath

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